Dias pasados se llevo a cabo la primera muestra de arte en Las Cárcavas, el primer emprendimiento de chacras sobre el mar del país, a sólo 50 minutos del Aeropuerto Internacional de Punta del Este, y a 20 minutos
de José Ignacio.

Las Cárcavas
La exposición de arte estuvo a cargo de la reconocida artista Vicky Aguirre con su muestra fotográfica “El Bosque Encantado”, junto con el artista plástico Félix Larreta con su obra “Sphercent”.
Después de estudiar con Daniel Foster, Vicky Aguirre se inició en el arte del encuadre con Maubecin, sólo para seguir con Raota, quien le dejó como herencia su pasión por la luz traducida al blanco y negro. El artista plástico Félix Larreta le enseñó a ver píxeles en vez de granos y a usar el Photoshop de manera estricta.
Por su parte, Félix Larreta nació en la Argentina y actualmente desarrolla su actividad creativa entre Barcelona, Berlín y París. Artista digital, Larreta creó “Spherescent”: una esfera luminosa con estructuras de colores en constante e infinito cambio, proyectada por un software que analiza la armonía de los sonidos e interactúa en tiempo real con los espectadores, obra que fue recientemente exhibida en la última edición del Adelaide Bank Festival of Arts.

Obra de Vicky Aguirre
Los empresarios y amigos invitados recorrieron la muestra exhibida entre el bosque y las cárcavas, guiados por los propios artistas. Vicky Aguirre explicó su búsqueda como artista y el propósito de la obra por ella elegida, compuesta de espejos y fotografías: “La muestra El Bosque Encantado trata de sentir la relación entre el cielo, el hombre y la tierra”, dijo la artista, y agregó que cree que esa trilogía es vital, aunque cada vez más difícil de lograr. “Con esta exposición quiero redescubrir los ritmos de la naturaleza y acompañarlos desde mi interior”, acotó la Aguirre.

Obra de Félix Larreta
Respecto a la obra en sí, la artista detalló que le gustó la idea de manejar tres lenguajes: tronco real, tronco fotografiado y tronco reflejado. “En esta muestra, quien la visite podrá descubrirse a sí mismo reflejado en un bosque”. Aguirre contó que pasó años fotografiando la naturaleza, descubriendo la geometría escondida atrás de cada planta, ya sea una flor, hoja, cactus o tronco. “Los patrones se hicieron evidentes: la similitud entre lo inmensamente grande y lo inmensamente pequeño se puede ver en el movimiento de una nube o en la caída de una gota. Veo la sinapsis de una neurona cuando fotografío la copa de un árbol en invierno”, sugirió ante los invitados.
Con este testimonio luego de un cocktail al aire libre, cada invitado hizo de esta, una tarde para todos los sentidos en Las Cárcavas.