Pablo Suárez, fresca sofisticación
Entrevista a Pablo Suárez

"Me molesta la palabra vanguardia y me molesta la palabra tecnología, creo que son dos palabras que las escuelas de diseño la aplican constantemente y van en contra de lo que es la moda, la moda es arte"

Conversamos con Pablo Suárez, uno de los máximos exponentes de la Alta Costura en nuestro país, que genera cada año enorme expectativa por la presentación de sus colecciones.

Reservado y ajeno al “fashion show” se destaca por su talento, profesionalidad y la pasión que pone en cada uno de sus diseños, expresión de la más fresca sofisticación.


Montevideo Magazine - ¿Cómo ha sido la evolución de Pablo Suárez a lo largo de estos años?

Pablo Suárez - Ha sido una larga evolución y fueron opciones. Comencé hace muchos años con una boutique que se llamaba freaks  que en ese momento era una propuesta avanzada a nivel moda, Uruguay no tenía esa línea en el mercado. Viaje mucho y me divertí como loco, por ejemplo hacia las colecciones con tendencias que Jean Paul Gautier lanzaba en Europa y a la semana las tenía freaks en la vidriera. No me  quedó pendiente nada, fueron estados de ánimo, un día dije bueno basta, me aburrí de las camisetas de lycra de los pantalones Oxford.

La moda es cíclica pero va cambiando hacia atrás, no hacía adelante y creo que un buen diseñador tiene que mirar en algún momento su trabajo y decidir qué es lo que quiere hacer. A mí me paso un día eso, no tenía más ganas de lo seriado, tenía ganas de algo más personal y único y me dedique a la alta moda y le puse toda las ganas a esto. Mi línea me ha dado grandes satisfacciones he estado en Fashion Week de Sudamérica de Europa y no me han faltado propuestas, estoy en Uruguay  por elección propia porque es un mercado que me encanta, me gusta la mujer uruguaya, la estética que maneja me parece muy cómoda.

Todo es un proceso que viví y creo que tienes que hacer lo otro para poder hacer lo que estoy haciendo hoy en día. Porque si empiezas en esto lo otro te va a quedar pendiente para algún momento. Todos los años hago una colección grande en Uruguay y una muy chica de otoño invierno porque lo presento en Santiago de chile no en Uruguay, no es un mercado que consuma otoño invierno, en alta moda el otoño invierno son pieles y géneros más pesados, que los dejo para Chile, realizando una muestra muy puntual en nuestro país, generalmente en la Embajada de Holanda.

MM - ¿Qué diferencias encuentras entre la mujer uruguaya y la chilena?

PS - Hay un abismo, la chilena es una mujer que tiene cánones de  belleza y estética  totalmente distintos,  es un mercado muy conservador pero económicamente es un mercado que tiene un muy buen retorno y está ávido de diseño y de moda porque no tienen esas propuestas ya que el público es conservador pero los diseñadores chilenos son  conservadores y creo que es fantástico que la gente que tiene el poder adquisitivo para acceder a alta costura tenga otras propuestas. Hoy en día en Santiago tienes las mejores casas y líneas como si estuvieras en New York o sea que es un mercado muy interesante.

MM
– Teniendo tantas opciones ¿Por qué preferís estar radicado en Uruguay?

PS - La verdad que me gusta vivir en Uruguay, es una opción mía y apuesto a la calidad de vida, me encanta mi rambla, el agua y eso no lo tengo en ningún lugar del mundo y creo que el reconocimiento de la gente también es lindo tenerlo, así que acá me voy a quedar.

MM - ¿Por qué te molesta la palabra vanguadia?

PS - Me molesta la palabra vanguardia y me molesta la palabra tecnología, creo que son dos palabras que las escuelas de diseño la aplican constantemente y van en contra  de lo que es la moda, la moda es arte, sensibilidad, involucrarte con la pieza, expresarte mediante un género y mediante volúmenes. Entonces  tecnología me suena más computación, internet, el puntocom y me parece que la moda va por otro lado. Vanguardia es un término de moda, el éxito de un diseñador pasa por lo personal y por lo económico, tiene que vender su colección y la gente tiene que involucrarse con el trabajo del diseñador y no al revés, si la colección se piensa para vender  pierde su identidad y su esencia.  

MM - ¿Qué diseñadores admiras?

PS - Los diseñadores que admiro mundialmente por ejemplo Alexander McQueen o John Galliano creo que destilan creatividad, no son vanguardistas, son místicos, que expresan lo que sienten, le añaden una cuota de buen gusto y además tienen un retorno económico brutal. La vanguardia no existe, veo chicos que recién comienzan y presentan una colección con volúmenes que destruyen el cuerpo humano, que agreden y eso no es para el mercado uruguayo, si vas a trabajar a Londres que hay un mercado que lo consume está bien, pero hacer en Uruguay una propuesta londinense no tiene sentido, salvo que lo hagas sólo para ti, para alimentar tu ego. La moda es arte y eso es el fundamento de la moda. Me parece que Uruguay está con gripe en cuanto al tema moda, veo que hoy en día salen muy pocos diseñadores que presenten propuestas interesantes, que la gente se conmueva, colecciones que generen expectativa. Creo que pasa por que no tienen formación, los chicos no saben cómo construir su trabajo, las escuelas de diseño les enseñan toda la parte de tecnología, de vanguardia y no saben pegar un botón, para hacer su trabajo tienen que saber hacerlo, no pueden tercerizar constantemente, me parece que la formación va por otro lado, en París o New York la gente tiene noventa horas de taller y tres horas de diseño. La moda es una industria muy importante mundialmente, en Italia por ejemplo es la segunda industria más fuerte, pienso que en Uruguay se podría potenciar esa industria, tomándola con más responsabilidad.

MM - ¿Cómo te organizas para trabajar?

PS - Me cuesta mucho delegar, es parte de mi carácter, porque viajo y me involucro, investigo y luego quiero aplicar esas técnicas y sé lo quiero, es pasión. No voy a ver las vidrieras de Nueva York, lo que me importa es la técnica, cómo se logran los movimientos que realmente te seducen y en eso apuesto.

MM - ¿Asociarías tu nombre a alguna marca?

PS - He recibido muchas propuestas, pero no me gusta la producción en serie y apuesto por la pieza única que tenga el plus del cariño encima. Me han ofrecido también perfumes o lentes, yo no compraría un perfume de Pablo Suárez y cómo yo no me lo compro pienso que no se lo compraría nadie, entonces pienso que no es serio. Soy un tipo con un perfil muy bajo  y cuando uno expone su trabajo creo que la gente tiene el derecho a juzgarlo  y me parece bien, por otra parte no podría exponerme a hacer esos papelones en televisión que me dan vergüenza ajena, necesitan alimentar su ego constantemente y cuando no están expuestos por su trabajo bailan, cantan, pintan paredes. Yo lo hago pero en mi casa y nadie se entera,  expongo mi trabajo. Creo que la sobreexposición constante llega un momento que te enferma, no es lo que yo quiero, por eso en invierno me retiro y trato de estar lo menos expuesto posible. Amo mi trabajo y la gente tiene todo el derecho a juzgarlo pero yo no voy en el paquete. Creo que cuando uno vende su imagen también se está involucrando y no es lo que quiero, me muero de vergüenza cuando salgo a saludar al presentar la colección, así que imagínate lo otro. 

MM
- ¿Te gusta alguna otra rama del diseño?

PS
- Si, diseñe mi escritorio, diseñe lámparas, me encantan, tengo vocación por la iluminación, zapatos y me gustaría diseñar en algún momento muebles. Hace treinta años que pinto, tengo en mi casa mi colección de oleos y acuarelas. Todo lo que sea arte me conmueve, en mis viajes me encanta ir por ejemplo a las galerías del Soho donde están esos pintores energéticos, con técnicas diferentes, me gusta la energía nueva

MM
- ¿Tienes alguna cábala antes de presentar tus colecciones?

PS
- Nunca cuento los trajes hasta último momento, por eso no llamo a las modelos antes porque no sé cuantas voy a necesitar, soy pisciano loco y estoy en un momento de mi vida que tengo ganas de disfrutar lo que hago, no tengo un supermercado de trajes, en mi colección tengo piezas únicas que disfruté hacer con toda la energía.

MM
- ¿Cuándo descubriste que te querías dedicar al diseño?

PS
- De toda la vida, a los 14 años comencé a hacer camperas que acá no se conseguían (mi madre me enseñó a hacerlas), también camisas para hombres, Siempre me gustó el diseño. De todas maneras estudié arquitectura, no me gustaba estudiar, me echaron de varios colegios por conducta, era el peor alumno, no me aguantaba cuatro horas en el colegio
.
MM - ¿Te considera  hiperactivo?

PS - Si, totalmente hiperactivo,  en el trabajo me involucro  y no paro, puedo estar igual sin dormir.

MM - ¿Te gusta trabajar solo?

PS - Me encanta la soledad, soy medio bicho (risas), De repente termina la presentación de la colección y me voy sólo para mi casa.  Elegí la moda como medio de vida y forma de expresión pero lo frívolo, las fiestas, etc., esa parte que la gente piensa que es la moda no es lo que me interesa, soy profesional en lo que hago y me lo tomo con seriedad.

MM - ¿Cómo combinas lo artístico y lo empresarial?

PS - Lo empresarial lo delego porque como empresario soy pésimo. Estoy involucrado con lo artístico y necesito trabajar en lo que me conmueve, por ejemplo si viene una novia o una quinceañera a realizarse un vestido conmigo, veo que es lo que ella quiere, su esencia, cómo va a vivir esa noche y me tiene que conmover, sino prefiero no hacerlo. La parte empresarial y del negocio no es lo mío.


 

 

 
 
 
   
 
Montevideo Magazine - Todos los Derechos Reservados - CopyRight 2007