|
Comparte mi oficina
Comienza con una oficina compartida y agrégale la cultura del café. Así se autodefine el movimiento coworking internacional.

¿Soñaste alguna vez con olvidarte de salir a la mañana apurado de tu casa, de la cara del jefe y trabajar cómodamente desde casa de jogging y zapatillas? El teletrabajo puede hacer realidad este sueño pero también presenta inconvenientes: hay quien encuentra a faltar el ambiente de las oficinas convencionales aunque sea para algo tan simple como salir a fumar o comentar el último partido de fútbol con el compañero de mesa.
En Estados Unidos, donde hay más de 28 millones de teletrabajadores, han encontrado la solución: se llama coworking y consiste en compartir espacio de trabajo con otros profesionales que no se conocen entre sí y trabajan en sectores totalmente diferentes, desde informáticos y diseñadores hasta arquitectos, periodistas o escritores. Por una cuota que suele oscilar entre los 80 y los 400 dólares al mes, los usuarios disponen de su propia mesa, acceso a internet, teléfono, cocina y, lo más importante, compañía.
Un espacio comunitario de colaboración parecido a una cafetería para investigadores o desarrolladores de ideas, escritores y profesionales independientes. Una oficina compartida, sin paredes. Es la combinación perfecta, la fusión de oficina (ambiente serio y silencioso) con los coffee shop, un ambiente con un desorden aparente que genera creatividad, ilusión
El movimiento nació en San Francisco, y ya han surgido locales de este tipo en todo el mundo, que pueden localizarse en el mapa de su comunidad on line (http://blog.coworking.info).
Esta tendencia, cada vez más presente en todo el mundo, es una forma de vida, profesionalmente es diferente a lo que estamos acostumbrados. El hecho de querer compartir implica una mentalidad abierta tanto en el espacio físico como en las ideas y formas de trabajar. Se coopera entre unos y otros, pero de manera natural.
Arranca tu idea con poco dinero, rompe con la soledad y cotrabaja con otros profesionales.
|