¿Qué es Blu-ray?
Los BD o discos Blu-ray poseen el mismo tamaño que un CD o DVD, aunque albergan aproximadamente cinco veces mayor cantidad de datos en la misma superficie.
Al igual que en los otros discos ópticos, en un BD la información se graba en forma de espiral, desde el centro hacia afuera, en “tracks” o pistas. El ancho de la pista depende del diámetro del láser lector, y es ahí donde reside la principal diferencia entre estos discos y los de generaciones anteriores.
La longitud de onda en un BD es de 405 nanómetros, comparado con los 650 nanómetros de un DVD común. A modo de comparación, la longitud de onda de un CD es de 780 nanómetros. El nombre de estos discos surge del tipo de láser utilizado: al achicar la longitud de onda, cambia también el color del láser, y se pasa del rojo característico de los CDs y DVDs a un color azul. De ahí surge el nombre Blu-ray. La falta de la letra “e” en “Blu” se explica porque no se puede registrar un color como marca (Blue/Azul) debido a ciertas leyes de copyright. Por lo tanto, se descarta la “e” para poder registrar este nombre, que se pronuncia igual que el color azul en inglés.
Más del 85% de los reproductores domésticos de alta definición y más del 60% de los discos están ya grabados en formato Blu-Ray.

Rápido: El reproductor Blu-ray BD370 de LG tarda 15 segundos en ponerse en marcha y leer el disco. Con modo Bonusview para descargar contenidos adicionales de internet. Reproduce Dolby TrueHD y DTS-HD, dos formatos de audio sin compresión. Como todos los Blu-ray es Full HD y trabaja a 24 fotogramas por segundo.
Diferencias entre un DVD y un BD
Actualmente, existen dos tipos de BDs: los de simple capa, que albergan hasta 25 GB, y los de doble capa, que guardan exactamente el doble, es decir, 50 GB. Esto implica que la mayor cantidad de información que se puede almacenar da como resultado una mejora en la calidad de imagen.
En un DVD, existe una capa de protección de 0,6 mm que protege la o las capas de datos. En un BD, la capa de protección se redujo a tan sólo 0,1 mm. La diferencia radica en que se cambió el tipo de material utilizado (resina de óxido de silicio, silicona y/u otros). Los defensores del Blu-ray afirman que, a pesar de haber reducido la capa de protección a un 20% del tamaño original, el uso de estos nuevos materiales hace que, en última instancia, los discos sean más resistentes que los DVDs o los abandonados HD-DVDs.
A la hora de grabar discos Blu-ray, contamos con dos alternativas ya conocidas en cuanto a la modalidad de grabación: BD-R, discos que se pueden grabar una sola vez, similares a los CD-R o DVD-R; y, por otra parte, BD-RE, discos que se pueden borrar y volver a grabar varias veces, de la misma manera en que se utilizan discos CD-RW y DVD-RW. Ambas variedades de discos vírgenes existen en versiones de una y dos capas. Los BD de dos capas almacenan alrededor de 50 GB.
Más allá de las ventajas particulares, un reproductor de Blu-Ray es versátil, ya que en él se pueden leer todos los formatos anteriores, como CD o DVD, por lo que no hay por qué mantener los viejos equipos. Sin embargo, para poder acceder a todas las ventajas de este nuevo formato es necesario hacer otras dos inversiones: por un lado, comprar un plasma de alta definición (HD)

El BDP-S350, de Sony, trabaja con resolución Full HD y 24p cuando reproduce películas en Blu-ray. Y cuando lee filmes en DVD escala la imagen hasta alta definición. Con conexión a internet para obtener contenidos y servicios extras vinculados a las películas.
Resoluciones de pantalla
Los discos BD y, por ende, la televisión de alta definición (HDTV) poseen tres modos de resolución estandarizados: 480, 720 y 1080.
Esos números representan la cantidad de líneas horizontales que se muestran en pantalla o, lo que es lo mismo, la cantidad de píxeles que hay desde la parte de arriba hasta la base de la pantalla. Los tamaños de cada modo son 720x480, 1280x720 y 1920x1080, respectivamente, asumiendo una proporción de 16:9.
La resolución estándar es 480, la que se utiliza hoy en día en televisores comunes. Si bien puede haber algunas variaciones de acuerdo con la tecnología utilizada (PAL; NTSC o SECAM), suele llamarse “resolución 480” o “televisión estándar” a toda fuente que no esté preparada para la HDTV.
El modo 720 ya se considera de alta definición, y prácticamente todos los plasmas y LCDs permiten mostrar contenido en esa resolución.
1080 es la resolución máxima definida en los estándares de alta definición actuales. A este modo también se lo conoce como “Full HD”, aunque es una denominación no oficial.
Hay una cuestión más para tener en cuenta, con respecto a la pantalla, y es la proporción entre el alto y el ancho de la pantalla. En general, la televisión estándar posee una relación 4:3 (ancho:alto). En cambio, en HDTV, suele utilizarse 16:9. Este cambio se hace debido a que el ojo humano capta más información visual a lo ancho que a lo alto.
La mayoría de los dispositivos y consolas de videojuegos actuales permiten especificar qué tipo de televisor estamos usando, de modo que no es un gran inconveniente.
Otra de las ventajas de utilizar este sistema es que las películas que están filmadas para cine perderán menos cantidad de imagen. Cuando se realiza la conversión del cine a la televisión, suele optarse por dos caminos: el del widescreen (en el que aparecen barras negras en la parte superior e inferior de la pantalla) y el Pan & Scan. Este último método consiste en recortar parte de la imagen que se encuentra a los costados, y editarla para que en pantalla quede el contenido relevante.

El LCD Cinema, de Philips, es el único con formato 21: 9 y permite ver películas como en el cine y sin franjas negras. Tiene HD (resolución de 2.560 x 1.080 píxeles) y sistema Ambilight, que emite luz por tres lados de la pan-talla para que el espectador descanse la vista.
Protecciones anticopia
Incorporan cinco sistemas anticopia: AACS, BD+ y Rom Mark, SPDG e ICT.
Los discos Blu-ray tienen en su estándar un sistema anticopia exclusivo denominado BD+. Este sistema permite cambiar dinámicamente las claves para la protección criptográfica de los BD originales. Si una de estas claves es descubierta, los fabricantes no tienen más que cambiar la clave, de forma que las nuevas unidades del producto no puedan ser pirateadas con dicha clave descubierta. A petición de HP, se añadió la posibilidad de que un usuario pueda comprar dichas claves para realizar un número limitado de copias del disco que ha comprado, quitando derechos de copia a los usuarios que utilizan este formato. El BD+ puede comprobar también si el hardware ha sido modificado e impedir la reproducción.
También se ha acordado que los BD lleven una marca de agua digital. Bajo el nombre de ROM-Mark, esta tecnología estará presente en todos los discos originales y requiere un componente especial de hardware licenciado en grabadores específicos para poder insertar la marca de agua durante la copia. Todos los lectores de Blu ray deben buscar esa marca. De esta manera, la BDA pretende frenar la copia masiva de Blu-ray.
Otra incorporación es el SPDG que es un pequeño programa que se incluirá en los reproductores. Tiene un comportamiento similar al de un sistema operativo y evitará que los grabadores puedan grabar las películas que estén siendo visionadas. Esta también tiene su polémica, no sólo por el extremismo de la política anticopia, sino porque puede suponer una grave vulnerabilidad ya que los sistemas operativos son sensibles ante virus informáticos.